miércoles, 3 de junio de 2020

La barcelonesa NITCH finiquita su sensacional trayectoria con un inesperado y genial último EP.


Hoy escribo esto desde la visceralidad del que escribe algo a título muy personal. De aquel que por una vez, y tan solo sobre algo muy concreto, tiene la irrefrenable necesidad de compartir con los demás, un pequeño fragmento de ese diario, que sin tener porque estar escrito, guarda sus emociones y pensamientos mas íntimos... Esos que rara vez pujan por salir, pero que muy esporádica vez se te agolpan de nuevo en la cabeza con una urgente y aclamatoria necesidad de ser expuestos, quizás  fogosamente avivados por algo tan ínfimo y a la vez tan descomunal como puede ser el familiar olor de un guiso casero, el encontrar aquella extraviada foto al revolver un viejo cajón, o oír aquel tema que una vez formó parte de tu perenne banda sonora, y ahora ha quedado perdido en el ostracismo del olvido sin saber siquiera porque...


Compartimos con vosotros el que probablemente es epitafio de una banda como NITCH, que para mi es como un gatillo capaz de disparar ese desasosiego que una vez decidí aplacar a través de la música, y que desde mitad de los 80s hasta bien entrado los 90s se centraron en la densidad melódica pero siempre enérgica, y a veces hasta abrasadora, de temas que eran capaces de despertar las mas desatadas pasiones a base de enervar los sentimientos, y que después de casi dos décadas de haber dejado atrás, desde principios de los 2010 y hasta comienzos de 2016, cuando publicaron su último EP "Inner Cirles", con total impunidad y de improviso, consiguió de nuevo espolear este poderoso trío, afincado entonces en Barcelona, que comandado por la sensibilidad etérea, pero por otro lado contundente y arrolladora, de la sobrepasada distorsión de la guitarra de Helio Reguera, secundada por el extraordinario soporte armónico que propiciaba la intensa sección rítmica creada como sustento por la batería de Bruno Componesco y el bajo de Victor Cruz, consiguieron devolverme aquella parcela emocional que nunca creí volvería a encontrar en  la música. Sensación, que tras volver a aplacarse después de casi cuatro años, ahora ha conseguido ser incitada de nuevo de un modo casi enfermizo, con el que "probablemente" sea su último trabajo, que por definitivo y bello, no deja de parecerme igual de rotundo que aquella "Glosemia", aquel fabuloso "At the gates" o ese "health!"de 2012 y 2013, que nos engancharon a esta banda sin que pudiéramos hacer nada al respecto, cuando ya nuestra mente había caído sin retorno en ese refrito punk cada vez mas estrafalario y bizarro, del que por otro lado no queremos salir, si no es por un motivo tan elocuente, concreto y maravilloso como este.



Este nuevo EP titulado "This was never meant to end like this", estará compuesto por media docena de pistas para perder la cabeza, de las cuales hoy avanzamos dos ellas, junto al nostálgico y fabuloso vídeo realizado por James Autery para su tema principal, "Endless", que estarán disponibles el próximo viernes 5/jun en descarga digital, coincidiendo con otra nueva jornada en que Bandcamp no cobrará su porcentaje en las compras a través de su web, para ayudar a los músicos con motivo de la pandemia. Sin duda una inesperada referencia que no has llegado propiciada por el conocimiento que Helio siempre ha tenido de la devoción que desde un primer momento profesamos a su banda, por lo cual pensamos que es mas acertado que sea él mismo el que os cuente como se ha llegado a su autoedición, para poner insigne colofón a una formación, que aunque siempre echaremos de menos, nos ha dejado un buen puñado de magníficos temas para seguir disfrutándola. Gracias por todo, NITCH:

"Publicar estos temas ahora mismo con la que está cayendo, y después de no haber tocado juntos desde finales de 2017, creo que es un poco una manera de reafirmarnos, de mirar hacia atrás y darnos cuenta del camino recorrido, de tomar conciencia de lo que ha significado dedicarle tanto tiempo y empeño a una cosa tan íntima y personal, de validarnos por nosotros mismos. Una vez liberados del peso de las pretensiones, siempre que llega el momento de hacerlo público, aparece el fantasma del sentido que tiene hacer las cosas que uno hace, y creo que la clave para responder a eso reside en la devoción, es decir, en la certeza de que no se pudo hacer de otro modo... de ahí sale un poco la contradicción y sarcasmo del título, la idea de que todo esto ha sido como un sueño muy real, algo que no sabemos muy bien como ha ocurrido pero al final ha terminado siendo testimonio indiscutible de lo que hemos sido. Y diciendo esto recuerdo las palabras de incredulidad de Victor, que de vez en cuando, desde el desarraigo de la distancia y la perspectiva del paso del tiempo, me escribía pidiéndome el link para escuchar Endless y sentir la impresión de escuchar a su yo del pasado manifestándose en ese registro sonoro y reconocerse, pero a la vez sorprenderse de lo que ahí estaba ocurriendo, como si de una especie de milagro se tratara.. Por lo cual deduzco que el único verdadero sentido de sacar estos temas ahora mismo es poder articular tal sensación en nuestra memoria, coronar la cima de una montaña que ni sabíamos que estábamos ascendiendo y que ni imaginábamos las vistas que nos ofrecería una vez ascendida."


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martes, 2 de junio de 2020

La melbouriana SMARTS vuelve en su versión mas desquiciadamente bizarra y vuela-sesos!


Sois muchos los que nos preguntáis como puede ser tan extensa, gansa y fabulosa esa movida de Melbourne que tenemos todo el día en la boca, de la que todas las semanas recuperamos alguna maravillosa y nueva piedra preciosa, a lo que nosotros siempre os respondemos lo mismo, que por supuesto también es aplicable a otras tantas escenas, igual de insanamente demenciales que estas, que comparten como ella una extrema concupiscencia y enorme retroalimentación endogámica, por parte un puñado de maravillosos "zumbados" implicados en una infinidad de formaciones, fenómeno este que hemos visto y vemos en "spots" muy localizados, como el del Noroeste de Indiana, o el punk de New Orleans, a los que le podriamos aplicar aquella afamada frase que ya pronunciara Winston Churchill en la Segunda Mundial, cuando refiriéndose a la RAF dijo "Nunca tantos debieron tanto a tan pocos"

Un ejemplo notorio que ilustrará perfectamente esto que os digo es SMARTS, una banda que no es nueva, aunque con escaso bagaje, que formada por el 50% de The Living Eyes, Mitch Campleman, y por supuesto su "frontman", Billy Gardner, también capo de esa recurrente Anti Fade Records que nos trae loco y otra gran culpable de todo lo que ocurre en esta escena, donde ya dejaron hace casi un par de años exactos una extraordinaria referencia que en forma de ultra "casera" cassette, en la que aunque dejaban ver los "garajeros" modos provenientes de su banda nodriza, esos mencionados Living Eyes, también ya entreveían que en esta ocasión este par de pirados iban en busca de un bizarrismo ilustrado mucho mas puntiagudo y frenético.

Tras un par de años sin saber nada mas, y acordándonos de ellos a ratos, la formación volvía a la palestra esta mañana por sorpresa, con premeditación y alevosía, con un vídeo en directo a través de Button Pusher, que por cierto se ha cortado a mitad de una emisión que ha tenido lugar en nuestro país a eso de las 12:00 horas, con un máximo desfase horario que hacia que en ese mismo momento fueran las 20:00 del día anterior en Australia... Y es que como siempre decimos, Melbourne está a muy tomar por culo de España! Algo que no va a impedir que continuemos siguiendo con férreo interés todo lo que allí pasa.


Incluyendo ahora a otro perenne intratable de aquel maravilloso submundo a la batera, como es un ahora "barbudo", Jake "Alien Nosejob" Robertson, y dándole especial protagonismo al saxo de la Parsnip, Stella Rennex, y todo esto por referenciar tan solo a algunas de la ingente cantidad de bandas en la que todos estos figuras están implicados, el ahora cuarteto en apenas 15 minutos se marcado un despliegue de un flipante y trastornado sonido donde está formación se vuelve exageradamente incisiva, contracturada y oblicua, con un saxo que le ha dado una enorme brillo y desatado disparatamiento a unas pautas que ahora son igual de escuetas, pero aún mas precipitadas, y que parecen seguir la de esos colosales The Wad de nuestro insigne Lumpy, que imagino y rezamos porque lleguen a convertirse en una referencias física, porque estos SMARTS 2.0 nos han dejado el culo torcido...
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lunes, 1 de junio de 2020

John Dwyer reune un espectacular elenco de músicos en el primer álbum de Bent Arcana.


Muchos creerán que compartimos el primer tema de esta novísima banda llamada Bent Arcana, que personalmente pensamos que tras este primer álbum que aquí anunciamos, al menos en este formato no tendrá mayor continuidad, por el mero hecho de que es nuestro héroe John Dwyer, desde cuyo Bandcamp personal se comparte su primer tema, el ideador y promotor que ha hecho posible reunir este variopinto "supregrupo", del que por supuesto él también es parte principal, que recoge a una plétora de figuras implicadas en el mejor sonido producido en la Costa Oeste en esta última década...

¿Y sabéis que? Que quizás no les falte razón, al menos a la hora de haber llegado hasta esto por primera vez, porque indudablemente el nombre del "alma mater" de la venerada Oh Sees, es por si mismo uno de los mas reclamatorios de atención a nivel planetario que existen en el momento, si bien os aseguro que esto no quita, que lo que hayamos encontrado, no nos haya parecido un autentica filigrana de improvisativa e improvisadora creatividad pro-psicotrópica de calidad jazzistica, genero este último, que aunque no debería aparecer nunca en este sitio por la propia idiosincrasia de las "podridas" etiquetas a las que atiende Tremendo Garaje, por nuestra constante incontinencia publicando enormes meadas fuera de tiesto, reseñando álbumes que nos parecen imprescindibles dentro de tan controvertido estilo, también denotareis hubo un tipo que seguíamos con profusión, y que de hecho dependiendo de su autor y el momento, nos pueden llegar a parecer tan transgresores como el punk!


Dywer se ha propuesto, no sabemos si quizás tan solo temporalmente, llevado por algo que parece un necesidad vital mas que un simple antojo, apartarse de ese atronador maremágnum que ha buscado hasta ahora con ahínco, incluso con su formación principal, algo que ya era notorio hasta en el último largo de esta, "Face Stabber", donde quedó patentemente claro, en pro de un camino abierto mucho mas socializado, que aunque plagado de lisergia que denota una mirada intrínseca hacía si mismo, busca en la espontaneidad del instante su propio sustento, y esta nueva y multitudinaria formación, sin duda reunida porque nadie le dice que no a este tipo, parece ser un nuevo y aún mayor paso hacia ello.

Desde a perennes amigos como Tom Dollas de Mr. Elevator, o ultima incorporación en forma de teclado de la mismísima Oh Sees, como Marcos, el intenso bajo de nuestra siempre favorita Prettiest Eyes, esta vez a la guitarra, junto a Kyp Malone de la TV On The Radio, o el violín de Laena Geronimo de Feels, por decir solo los nombre que mas nos pueden llegar a" sonar", y sin desmerecer en absoluto al copioso resto de músicos de esta estelar alineación que vamos a dejar aquí en el anonimato, pero cuyos curriculares logros podéis leer en su Bandcamp, que incluye metales, percusiones y todo tipo de familias de instrumentos. Es prodigioso el elenco que Dwyer se ha molestado en escoger a dedo para que este proyecto pueda grabar un primer álbum, que por supuesto editará su propio sello, Castle Face Records, a mediados de agosto, del que ya podéis oír, como era de esperar, esta extensa pieza con el nombre de "The Gate"... A ver si os gusta!

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sábado, 30 de mayo de 2020

The Cool Greenhouse. La suma excelencia del mas básico, mínimo y reiterado "spoken word"


Prologo:

Ya lo sabéis, nunca nos han gustado y siempre hemos evitado hacer una de esas odiosas listas con lo mejor del año, que algunas publicaciones en agorero afán ya sacan en septiembre, entre otras cosas porque nuestro criterio no tiene porque importarle a nadie, si bien desde comienzos de este 2020, y conforme íbamos conociéndolos, decidimos ir renombrando aquellos discos que nos iban resultando del todo indispensables, que según van pasando los meses se van ensortijando en una ristra que enumeramos cada vez que tiene una nueva incorporación... Algo que ocurrió de nuevo este pasado viernes, con otro ingreso con el que aunque me joda darle de nuevo la razón a mi amigo Andrés, que está convencido de que solo encumbramos los primeros discos de cada banda que nos gusta, debemos reconocer que también cumple esa condición, os aseguro que para nada buscada y deseando que ojala pronto haya una referencia que desbarate esa teoría, de ser álbum debut de cada una de las formaciones que aquí aparecen, que a saber, y por orden cronológico de como hemos ido reseñándolas, son: Soakie, Fried E/M. Cold Meat, Mark Vodka Group y Dadar, quinteto estratosférico al que ahora se le une para completar la medía docena, el de la británica The Cool Greenhouse.


Nudo:

Siendo de todos hasta ahora el único disco de ese inventario que no debería ser considerado como Punk, aunque alguno dirá que sí lo es sin por ello perder por completo la razón, porque por extensión en ese termino ya entra casi de todo, si bien como siempre decimos para cajón desastre no hay una etiqueta que admita mas inclasificables que el post-punk. Hablar de las estructuras, modos, y formas de este larga duración, por querencias es tan extremadamente fácil para nosotros, como magistralmente básico y por ello aún mas grandioso es este disco, que sintiéndolo mucho por el propio Tom Greenhouse, que debe estar hasta la polla de oírlo, aunque de ningún modo puede sonarle peyorativo por hacer referencia a la mejor banda que haya existido, encuentra su primer recurso en algo que no os voy descubrir yo a estas alturas, porque ya lo hizo hace 42 años nuestro por siempre recordado héroe Marky Smith, cuando en el último corte de su "Bingo-Master's Break-out" de 1978 ya nos vaticinó aquello de "We dig repetition in the music and we're never goint to lose it", lo que unido a una de las voces mas "sexys" y cadenciosas que hayamos oído nunca para practicar el profuso y continuado "spoken word", que en este caso particular y por su propio tempo convierte su extrema linealidad practicamente en un recurso poético, y que junto a sus orgánicas y exiguas pautas, que en primera instancia y por si mismas hacen que aunque la alusiones a la mancuaniana The Fall sean inevitables, igual que podrían serlo a otra favorita como Beat Happening, también sea lo que las haga diferir de ellas, y unas de otras, precisamente por esa indeleble cualidad propia que este diseño estructural conlleva cuando se usa como modo de trabajo, que aplicado en piezas de largo metraje, y llevadas por esa extrema reiteración le otorgan también un encubierto componente lisérgico que te imbuye sin remedio.


Desenlace:

Bien sabéis que no es mi mucho menos la primera vez que reseñamos a esta formación, y con agrado y sin modestia decimos que ya sois varios los que nos habéis reconocido haberla conocido a través nuestra, algo que compensa cualquier otro esfuerzo, y que ha hecho que podamos jugar con cierta ventaja a la hora de valorar un disco, que si nos centramos por ejemplo en el desarrollo de un tema tan sublime como "Cardboard Man", que ya estaba incluido en su 10" para la Lumpy Records, "Crap Cardboard Pet", prácticamente cuando este proyecto era una "one man band", y comparándolo con la versión incluida en este disco como quintento, puede hacernos ver como Greehnouse ha conseguido dar un esplendido lustre a unos temas que de por si ya eran geniales, sin tener que exagerarlos ni atiborrarlos de un instrumentaje al que se le ha exigido quirúrgica precisión, y al que solo se les requiere su uso cuando es estrictamente necesario, manteniendo esa magistral y fabulosa cualidad de mínimo que ya los hacía tan enormes, algo en lo que también suponemos que habrá tenido que ver contar como productor a Phil Booth, un especialista en el tratamiento de la oratoria y lo conciso, al que ya conocemos por su trabajo con la Sleaford Mods.


Conclusión:

Este homónimo primer álbum presenta todos esos ingredientes, sin faltar ni uno, de los que siempre hablamos y que siempre buscamos en nuestra música favorita, en la que siempre huimos del exceso y nos refugiamos en lo escaso, que por tener detalles hasta incluye una colaboración de otra insigne favorita como The Shifters, que hace que sin que queramos destacarlo entre esa lista de por ahora seis magníficas referencias que hemos elegido en lo que va de año, si debemos reconocer que si solo tuviéramos la opción de elegir uno de ellos para llevárnoslo a una isla desierta o morir en el intento, sería este... Y espero que los demás no se sientan "dolidos" por ello, porque siendo todos insanamente fabulosos, esto se debe tan solo a ser coherentes con seguir las pautas musicales que han marcado toda nuestra vida.




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martes, 26 de mayo de 2020

Pelomono lanza "Gibraltar". Un inspiradísimo segundo LP dedicado a los monos del Peñón!

Propensos a enrollarnos como persianas, como bien sabéis que somos, a estas alturas de la vida que coño os voy a contar de Pelomono que os pueda incitar a oír, y sobretodo soltar la panoja, para que compréis este disco... Absolutamente Nada! Solo teneis que darle la oportunidad, porque el resto que ya haya tenido el acierto de haber dejado llegar estos psicotrópicos efluvios sonoros hasta sus orejas, ya sean enlatados o mejor aún en directo, habrá caído irremisiblemente bajo el soberbio influjo voodoo que generan estos dos enmascarados personajes, que sabiendo como saben que son mas chulos que un ocho, y que si vienes a buscarlos es porque te va que te vacilen, lo van a hacer sin remilgos, de un modo lascivo y húmedo, y sin cortase un pelo con todos y cada uno de los temas de este disco, que sin duda serviría integro como magnifica banda sonora de la película mas canalla que pudiera salir de los sesos de Tarantino... Y a partir de aquí, hacedme caso y dejad de leer, porque todo lo demás son pamplinas!

Todos estos temas, a pesar de partir del mismo parco set, que por cierto ellos hacen gigantesco, y por consiguiente sucintos a unas formas que hacen de su estilo algo único y con una impronta indeleble, tienen por esto mismo y en su misma esencia algo que los hace únicos, creando un agradecido eclecticismo que por seguro muchos no esperarán de un artefacto así, a menos que conozcan un poco la cantidad de cosas que son capaces de pasar por la cabezas de estos dos auténticos tarambanas, que además han tenido el acierto de no caer en la tentación de hacer estas pistas mas largas de lo estrictamente debido, algo en lo que hubiera sido fácil de pecar, con el carácter llamativamente lisérgico que adquieren algunas de ellas, y que seguro hubiéramos también disfrutado, sin tener en cuenta aquello que ocurre la gran mayoría de las veces, de que "menos es mas", dando a todo el conjunto una agradecida dinámica que hace que te lo puedas "fumar" apenas sin darte cuenta, haciéndolo muy fácil de oír, y dejándote con unas insaciables ganas de mas.


Otra cosa que nos proponemos hacer a partir de este reseña, de una vez por todas y poniendo nuestro empeño en que esto no ocurra mas, es hacer referencia a esta dupla mencionando el otro dúo de su guitarra Pedro de Dios, primero porque a este jiennense ya lo conoce hasta el tato, y el que no lo tenga claro tiene un problema que nosotros no le vamos a arreglar, y segundo porque su batera, el granaino Antonio Garcia, de cuyo "alias" coge el nombre esta formación, es parte igual de competente en este binómio. Y es que, aunque las armas básicamente sean las mismas, no son utilizadas del mismo modo, ni en forma, ni mucho menos en discurso, aunque por supuesto no vamos a tener el mas gusto de compararlos, ya que no teneis porque elegir entre uno y otro, sencillamente podéis quedaros con los dos, pero está claro que empezando por la pista que abre este disco, al que sin desmerecer en absoluto a su primer álbum yo personalmente lo prefiero, no imagino a ese jactancioso y altanero "Blues79" interpretado por su otra alineación... Y eso que es un blues... Y con este punto de partida, tira millas porque eso me ocurre con casi todos los demás temas, como ese fabuloso "Sin Rumbo" de percusiva rítmica a lo Peter Gunn, que con su guturales devaneos sombríos, y esa retrograda electrónica sci-fi, que marca tanto el desempeño de este grupo, es básicamente por su simpleza y sencillez algo prodigioso.


El sentimiento, estado de animo, y la sensibilidad de cada momento influyen por seguro especialmente en este tipo de sonido, y tanto es así que estoy seguro que mil veces que lo toquen, nunca les saldrá un tema igual dos veces, y si de ese "feeling" se trata, hay que reconocer que no se podría haber escogido con mas letal puntería por parte del atinado Perico, un mejor palo flamenco para que sea defendido con su guitarra, que esta "Malagueña (Para Jaen)", para mi junto con su siguiente tema, dos de las mayores filigranas de este largo, que el logra encajar al milímetro con su instrumento, dejando que Antonio, con todo el arte del mundo, le cree ese sustentatorio "groove" que en ese colosal "Jack the Ripper" haría ponerse colorado al mismísimo Link Wray, al ver como esta barbaridad de tema se va haciendo cada vez mas lesivamente sangriento, pero sin perder nunca la compostura conforme va cogiendo el cuerpo necesario capaz de hacer que esa guitarra se convierta en una letal "serial killer", que con cada acorde se va afilando cada vez mas, hasta convertirse en un acerado escalpelo que sin duda hubiera servido de mortal instrumento al maléfico pero siempre atrayente personaje que da titulo a la pista.

Por seguro que cuando Erik Satie se saco de la manga un tipo de composición como las "Gnosienne", nunca imaginó que una de aquellas melancólicas piezas ideadas para piano, iban a a encontrar en un set tan exclusivo, un modo tan magnifico de ser llevadas hasta un paraje tan sugestivo y selvático como este, donde es capaz de de vivir una zaina y demoniaca "Tarantula", que por ponzoñosa y peligrosa, y cogiendo como base un desmadrado desvario del "Black Tarantula" de Jody Reynolds, no podría dejar de ser mas lujuriosamente atrayente, hasta que por supuesto llega ese juguetón y altanero "Mono Rabioso", que toma su nombre del frecuente emparejamiento en vivo de esta banda con su hermanada La Big Rabia, que por algún lado tenía que aparecer en este álbum, propiciándonos un descomunal artefacto casi funkadelico, con el que mientras contoneáis las caderas os va a poner los pezones como para colgar abrigos de pana, algo que no va a conseguir sofocar el alargado "twang" de un "Frio Verano", que hubiera servido de fantástico sustento para los interludios de aquellas sesiones dobles de cine de verano en agosto, a las que mi abuelo me llevaba cuando aún era un chinorrí, que entonces no valoraba, pero que nunca olvidare, y que tirando siempre de clásicos surferos ahora creo que tenían el mejor DJ del mundo!


Quien tiene un amigo tiene un tesoro, y si ese tesoro se llama Tito Ramirez y no lo aprovechas... Maldita sea tu estampa! Así que haciendo acopio de todo lo bueno que ofrece el glamuroso modo de tirar la lírica de tan versátil tipo, porque no hacemos todavía mas embelesador este "E como Roma", y dejamos que se marque el único tema cantado de este álbum -Gruñidos no cuentan- en italiano, convirtiéndolo instantáneamente en un clásico "cincuentini" que sin duda hubiera bailado sin remilgos y a lo loco, una despendolada Audrey Hepburn en un guateque al que hubiera llegado a escondidas de la mano de Gregory Peck, en aquel absoluto clásico de la comedia que dirigió el magnánimo Billy Willer en 1953, que es "Vacaciones en Roma".

Y menos mal que pretendíamos ser breves, pero tampoco nos extraña, somos como somos y esto solo se hace por pura pasión, aunque a independientes no nos gana ni cristo, así que sin tener en absoluto la sutileza  de ellos a la hora de finiquitar un trabajo tan brillante como este "Gibraltar" editado por la Everlasting Records, a través de ese cadencioso "Oh Bob!" que busca su inspiración en las "jechuras" de aquel edulcorado tema que bailaba aquel espíritu libre y malvado que se alimentaba del dolor en la serie Twin Peaks, echemos el cierre sin dejar de resaltar que este sonido no se hubiera sacado sin el siempre magnifico trabajo de Raul Perez en esa, su Mina siempre de oro, mientra que el diseño y la esplendida "monada" de fotografía de la portada, ha corrido por cuenta y riesgo de Paloma Almagro.



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