Balcanes sigue siendo uno de los grandes estandartes del hardcore-punk-noise mas oscuro de nuestro país. Aquella banda que nos "acojonó" como pocas formaciones lo han hecho, con un inolvidable y amedrentador primer single "Plataforma / Autopista", editado en 2014 por la entonces aún "Humeantes", que en su día ya reseñamos con la habitual profusión que nos caracteriza, tuvo los redaños de repetir hazaña con una segunda referencia ya en formato 12" conteniendo otros 5 dañinos temas, en los que con el título de "Carne Nueva", y repitiendo en la ovetense ahora ya convertida en Humo, seguía practicando uno de los mas intimidantes "ruideos" de acento industrial, y quizás en esa ocasión incluso con un componente mas metalero, que hayamos oído en esta casa, en los que su apaciguada y socarrona cadencia no hacia mas que infringir un extra de gratuito dolor y sombría penuria, que provocaba una aún mas desasosegadora y desgarradora experiencia, que nos hacia permanecer siempre alerta, e impedir que cayéramos en los devaneos de la idea pinza sin sentido, y una histriónica e inevitable sacudida de cabeza lesionadora de cervicales.
La leonesa sigue fiel a su propuesta, y repitiendo la formula en 7" de su debut, nos presenta un nuevo single en esta ocasión co-editado por Pifia Records y Discos Finu, que a pesar de tener anverso y reverso, podría ser tanto una "Decrépita/Decadencia" como una "Decadencia/Decrepita", sin que la variación de la posición del adjetivo con respecto al sustantivo, cambiara en absoluto el siempre renegrido sentido de esta lúgubre y de nuevo apesadumbradora referencia en un single en el que vemos igual relevancia y desbordante calidad en cualquiera de sus temas, que siguen demostrando un alto grado de atronadora densidad, que esta vez por seguro resulta menos enmarañada pero de igual y elemental basicidad, que amparadas en la reiteración de oscuras pautas rotas por momentos de preparatorio y perturbador desvelo, nos preparan para la hecatombe final.
ISS, que no confundir con el ISIS, aunque también podriamos considerarlos como una cédula terrorista recién despertada por lo fascinante de su beligerante, y aún mas desquiciante propuesta, es probablemente lo mejor que ha podido pasarle a la escena punk en este 2017, y su sonido, aunque con dosis altamente "danzables" e incluso entrecomillables con parámetros mas comerciales, cosa que nunca ocurrirá por lo radical y personal de su propuesta, es de lo mas fresco, irresistible y magnéticamente atrayente a primera escucha que hemos podido llegar a oír desde que montamos este cutre tinglado de submarinistas del "underground" que es Tremendo Garaje.
Este dúo punk de North Carolina formado por Edwin J. Schneider miembro de la ya de por si brillantemente frenética formación de Charlotte, Brain f≠, y Ricardo Poison Ivey, de la bizarra y experimental banda de Raleigh, Whatever Brains, ambas escuadras bastante inexploradas pero absolutamente recomendables, aturdía en el verano de 2015 a los pocos propios y extraños a los que llegó su fascinante pero discreta puesta en escena, con una primera auto-edición totalmente amparada bajo los cánones del "haztelo tu mismo", que sería editada en cassette homónimo por The Loki Label, en la que revelaban una proposición que si bien nos parece francamente revolucionaria y a vosotros quizás hasta os parezca antagónica de los mas puros principios del punk, ahora después de profundizar en los trastornados "antecedentes penales" de sus miembros, hasta podemos vislumbrar los cauces que han hecho posible que estos dos tipos sean capaces de parir semejante barbaridad de monstruo sónico, que al igual que Frankestein ha sido fabricado con recortes y retales con la mas vil nocturnidad y alevosía, en la privacidad de su propia casa.
Artificioso y artificial synth-punk, espástico post-punk, noise, new-wave, techno... Podríamos encontrar hueco para todas estas etiquetas y probablemente muchas mas, y aún así no acertaríamos con ninguna, a pesar de que la construcción de estos temas sigue similares pautas de creación, pero en los que el enorme grado de eclecticismo aplicado hace difícilmente etiquetable lo que llega a fabricar este dúo, si bien el referente de este engendro sintético siempre debería ser el punk, y de hecho es de este genero de donde salen las bases rítmicas de las pistas que no son sino reiterativos "loops" de "samplers" robados de trozos muy específicos, seleccionados de modo magistral y con impecable acierto por Edwin, de su colección de discos clásicos de este género, del que además esta todo el disco plagado de alusivas muestras, algunas descaradamente fehacientes, como su "penISS envy", que toma el título del segundo disco de la colosal Crass, y cuya letra esta compuesta exclusivamente por títulos de canciones de la grandiosa banda de Exxes, aunque cuyo resultado final tenga poco que ver con ellos y mas con el "hardcore", tanto en en su significado mas salvaje, como en su acepción mas dura de la pista de baile.
Temas grabados del modo mas económico y limitado posible tanto en medios como en técnica, tanto por necesidad como por conceptualidad, aplicando los mismos principios utilizados en el rap, del que siempre ha sido querente Edwin, algo que no se nota no sólo en el evidente "spoken word" terriblemente nasal con el que tiran sus sarcásticas líricas, sino en el flagrante modo de utilizar el "muestreo" de cortes descaradamente plagiados, pero difícilmente identificables, con el que montan la bases de las diferentes pistas sobre las que cuelgan directamente las guitarras y las distorsionadas lineas de bajos necesarias en cada corte, que enganchan directamente en el ordenata o incluso directamente en dispositivos móviles, utilizando para ello el menor numero de micros posibles y consiguiendo algunos de los resultados mas inverosímiles y fascinantes a los que hayamos echado tiempo aplicando la oreja en la trayectoria de nuestro sitio.
Como en otras ocasiones, y si no que se lo digan a los Coneheads, han tenido que ser los mismos de siempre, la alemana Erste Theke Tonträger, la que acuda al rescate y venga a sacar del ostracismo a esta segunda referencia de la banda que lleva por nombre "Endless Pyssyfooting", que basa tanto su portada como el título en el "No Pussyfooting" de Robert Fipp y Brian Eno, que en principio como en la anterior ocasión se ha editado por ellos mismo en formato digital, y posteriormente en cassette por la State Laughter. El sello punk-DIY germano edita en versión muy limitada y en 12" la revalida de este dúo de Carolina del Norte que sinceramente se ha vuelto una de nuestras recomendaciones mas explicitas de este año, podéis comprarlo aquí: ISS - (Endeless Pussyfooting) LP
La entrada de temporada en Toulouse se iniciaba este año con una apuesta fuerte, y es que un año más, la sala Le Bikini convertía un concierto de Ty Segall en el “Bikini Fest” añadiendo al cartel 3 grupos de la ciudad para convertir un lluvioso día de fin de agosto en una “soirée” de garage, fuzz y rocanrol a base de decibelios y placer.
Sobre las 20h empezó el cotarro en el área de la piscina, y a pesar de que lloviznaba un poco, el trío Toulousain Les Soldes prendían la mecha para calentar la noche. Armados con una batería, una guitarra, un órgano y mucha actitud, menearon al personal y dejaron claro que la noche no iba a ser un muermo. Rollo garage sixties, fuzz y psicodelia ruidosa que nos ponía las pilas en la parrilla de salida, y por si había alguna duda de su poderío, su cantante acabó (no sé como) con los pantalones rajados de arriba a abajo por la parte de atrás de forma que al andar se le veía todo “el ministerio del interior”.
Ya dentro de la sala empezaban Destination Lonely, trío entre Toulouse y Bordeaux que se incorporaba al cartel a última hora en sustitución de Yonatan Gat, y que comenzaba en casa su actual gira para la promo de “Death of an Angel” su segundo LP editado este año por Voodoo Rhythm. El grupo liderado por el veterano productor toulousain Lo’ Spider nos quitó el cerumen a base de guitarrazos al más puro estilo de Poison Ivy y Link Wray con un volumen ensordecedor y medios tiempos pegadizos que resultaban la combinación y continuación perfecta para lo que quedaba por venir.
Tras el cambio de equipo, tomaban el escenario Slift, el tercer trío toulousain de la noche que también acaban de comenzar gira de promoción de su EP “Space is the Key” publicado este año por Howlin’ Banana y Exag Records. Lo de estos chavales es como beberse una pinta de ácido lisérgico, empieza a fluir el ritmo y te llevan de viaje por los parajes espaciales de su sonidazo psych-garage bailongo, sin importarte cuando vas a volver a la realidad. Como si se tratase de unos Moon Duo más orgánicos o unos Hawkwind actualizados y menos dispersos, no dejaron quieto a nadie, de hecho con ellos empezaron los primeros intentos de "pogo" y "stage diving" por parte del público.
Con los oídos de trompeta, "bien peinaos patrás" y las neuronas todavía saltando, me encontraba perfectamente preparado para recibir a Ty Segall and The Freedom Band que aparecieron completamente vestidos de rojo y dispuestos a mandarnos al otorrino de guardia. La verdad es que los grupos anteriores habían puesto el listón bastante alto y por otro lado me habían comentado que en esta gira Ty estaba especialmente guitarrero en sus formas, llegando a poner en peligro la integridad de los grandes temas que componen su último LP de título homónimo, lo cual me producía una especial curiosidad. El tema “Break a guitar” es un tema perfecto para abrir su último disco y os aseguro que igual de perfecto para abrir el concierto y meterse al público en el bolsillo. La banda suena jodidamente compacta como un adoquinazo en la nuca a la vez que interpretan los preciosos coros vocales a la perfección, hasta tal punto que en menos de tres temas el público ya estaba completamente entregado a la ceremonia rockera, iniciándose de nuevo el "pogo" más bestia y el "stage diving" más fiestero.
Sin mucha pausa, fueron tocando todos los temas del disco y casi diría que en el mismo orden, para luego hacia la mitad del concierto, dejarnos un poco confusos tocando una serie de “intentos de versiones” (entre ellos ‘Cinnamon Girl’ de Neil Young y creo que alguno de los Eagles) que acaban cortando por la cara al medio minuto. A mí personalmente no me quedaba muy claro si era parte del show o es que realmente no sabían qué tocar para hacer tiempo de alguna manera y alargar el bolo, llegando Ty a decir al micro: “Bueno, es el momento del concierto donde empezamos a tocar los riffs clásicos de la historia del rock”.
Volvieron a la carga con un par de temas más que alargaron a base de solos de guitarra doblados al estilo metalero “old school” e incluso un mini solo de batería de Charles F. Moothart que, inteligentemente, supo cortar a tiempo para que quedara elegante y no enfriara el ambiente. Y es que llegados a ese punto, la banda estaba caliente y el público ardiendo en la fiesta derramando la cerveza a saltos. Para desparrame total del asunto, en el último tema (creo recordar que fue el último) Moothart y Ty se marcaron el vacile de cambiarse los instrumentos en mitad de la canción (batería por guitarra, al igual que en su proyecto paralelo FUZZ) mientras Mikal Cronin le acercaba el micro a Ty para que acabara de cantarlo a la vez que tocaba la batera.
Es cierto que desde hace un tiempo (o unos albumes), Ty Segall suena más rockero-setentero y menos garagero, también es cierto que en este disco el show es menos loco y divertido que por ejemplo con el disco “Emotional Mugger”, y que a veces se monta sus desarrollos guitarrísticos a dúo con Emmett Kelly, cosa que puede espantar a algunos. Por otro lado, hay quién le achaca que sus temas en general no son del todo brillantes y que es tan prolífico porque da por buena la primera idea de tema que se le ocurre, cosa que a lo mejor es hasta cierta. Pero después de ver este concierto me queda muy claro que la rapidez con que compone temas y saca discos este chaval tiene muchísimo que ver con los músicos que le rodean ya que el grado de compenetración, entendimiento y ejecución era de sobresaliente hasta en los momentos improvisados. No en vano, casi siempre se rodea de los mismos, y con una base rítmica del nivel de Moothart y Mikal Cronin (batera y bajo, respectivamente) el resto de la banda camina sobre segura con cualquier idea musical que surja.
En resumen, puede que todo lo que digan de él sea en mayor o menor medida cierto, y yo personalmente no creo que sea un genio, pero si sacas discos como churros que tienen temazos y en directo tu banda suena de esa forma, es que algo sabes hacer bien. Por supuesto tuvieron que volver para hacer un par de bises y dejarnos contentos. Y yo ya estoy contando los días para que salga lo nuevo de GØGGS, a ver si cae la breva y pasan en gira por aquí.
Futuro Terror sigue con paso firme forjándose una consistente reputación a base de incontestables temazos, que en nuestra humilde opinión, y aunque alguno le resulte peyorativo, nada mas lejos de nuestro afán por mostrar las asombrosas cualidades de una banda esencial en el panorama nacional, basa su firme y contundente capacidad para crear canciones, no en una evolución, sino en depurar y perfilar una formula que desde un principio ya se mostró demoledora, y que no por menos basta y pulida ha perdido ni empaque ni pegada directa, mas bien al contrario, sonando y superando en ambas cualidades con este nuevo álbum, el que será su tercer largo repitiendo en Bcore, el que fue uno de los grandes discos patrios de la escena en el 2016, misión que ya de por si mira que se nos antojaba complicada... Y sin que para ello hayan tenido que recurrir a ninguna excentricidad ni estrambótico cambio ante una formula magistral que lleva un personalísimo "Copyright".
"Precipicio", primer single que da nombre a este largo, estrenado a mediados del pasado julio, revelaba un tema fulgente y rutilante, con la inmediatez habitual de una banda que siempre ha contado entre sus armas mas habituales, quizás por ello la manejen tan acertadamente, con una convincente y bien controlada celeridad, con la que crean unos temas que por ágiles y diligentes, nunca dejan de ser recios y tajantes, en los que todo suena claro y preciso... Macizo y rotundo, con su consabida carga de melancolía melódica en la voz, y un toque de convulsividad nerviosa y un tanto hiperactiva, que nos hace pensar que quizás por eso... Y no por modas, a todo el mundo le haya dado por llamar post-punk a lo que ellos hacen, algo que no acaba de encajarnos en nuestros esquemas.
Foto: Soledad Vazquez
Estos tres insurrectos totalmente al margen de la post-modernidad, que veis ahí en remojo, en una instantánea al mas puro estilo portada del "Spiderland" de los Slint, que por cierto poco tienen que ver con ellos, estrenan hoy su segundo avance, un segundo reclamo de acertado título, "Tumba de Cristal", que para nosotros explora la faceta menos acelerada del "modus operandi" de esta banda, y que sinceramente nos parece, que aunque quizás obviamente menos inmediato y mas ostentoso en sus formas, aún mas consistente y cautivador que el anterior. Nos ha entusiasmado, y nos deja haciéndonos la boca agua con las virtudes que deparará este nuevo disco.
La banda prepara ya un potente gira en directo para respaldar este nuevo álbum, que tiene planificada su salida oficial el próximo 29 de septiembre y del que ya podéis hacer "pre-order" pinchando -Aquí-, una gira que por fin nos ha permitido traerlos hasta nuestra casa en Algeciras, en el que será uno de nuestros "shows" mas esperados de la temporada que estamos actualmente preparando, bolo que tendrá lugar en el próximo viernes 10 de noviembre en nuestra cueva favorita, Farandula, os dejamos todas las fechas conocidas hasta el momento:
Explicita, descacharrante, chorreante y colosal portada, al igual que su música, para presentarnos el que es el nuevo single de nuestro héroe del garage-trash a cascoporro y sin miramientos, nuestro Ayatolah del rock'n'roll, nuestro amado Branquias Jonshon, un gran tipo, en todos lo sentidos, que con todo el desparpajo y ninguna vergüenza, ha conseguido robarnos el corazón y si os descuidáis por seguro que también la cartera, y que tras su primer y homonimo single que ya nos dejo frito los sesos, ahora nos presenta este descomunal, arisco y villanesco "Rocanrol y Garaje de Mierda".
Desde el pantanoso y lujurioso lupanal de Producciones Pringosas, donde los hermanos Johnson tienen su cuartel general, y con la siempre abrasiva producción del Dr. Acople Johnson, nos llega un nueva entrega del mas cacharrista, sucio y directo "one man band" del momento, conteniendo otras dos pistas con la inconfundible marca de la casa, en los que vuelve el gañote pelao, los cuchillos vuelan, las guitarras cortan y el "zasca-zasca" de su primitiva batera sigue en las mismas... Y como el bien dice "La pajarita siempre sigue en su sitio".