viernes, 13 de noviembre de 2015

The Outside Hours - Pere Casabella nos confiesa sus 10 discos favoritos.

Pere Casabella a los mandos de su Epiphone

The Outside Hours nos resultan en este momento una de las bandas mas interesantes del panorama rock'n'rollero de este país. Hay bandas donde las influencias se intuyen, donde puedes llegar a reconocer ciertos aires o reminiscencias sutiles, que la mayoría de las veces son mas fruto de la paranoia del oyente que otra cosa, pero el que haya dedicado tan solo unos minutos a oír a la formación barcelonesa tiene que claro que su sonido esta claramente influenciado por todo lo que han mamado desde pequeños.

El sonido de la banda catalana es espectacular, solido como una roca, minimalista y directo al grano, pero esta formado por una amalgama densa de muchas piezas, todas conocidas y todas bastante clásicas, y por segunda vez esta semana nos tenemos a acordar de la entrevista que le hicimos al líder de los Guadalupe Plata, Pedro de Dios, cuando nos decía que aquí ya estaba todo inventado y que solo dependía de hacerlo tuyo y como montar esas piezas... Pues no podíamos estar mas de acuerdo, por que si nos remitimos al sonido del trió y vemos la fabulosa selección que nos ha hecho en su "Top Ten" particular, Pere Casabellas, el imponente guitarra de la formación, podremos conocer mucho mejor a esta banda y entender mucho mejor de donde sale su sonido.

"Gone", su primer álbum que sacaron hace apenas un año, son 10 temas cargados del primer y primario Rock'n'Roll de los Stones, de R&B, de  psicodelia sesentera, de la nocturnidad y alevosía de los Cramps,  de guitarra "gorda" y temperamento salvaje, pero sin estupideces ni desvaríos, controlando la situación... Una mezcolanza en formula magistral, de la que ellos son los únicos que conocen las proporciones adecuadas. Realmente cuando le propusimos a Pere hacer esta selección teníamos claro que era una encerrona, sabíamos por donde iban los tiros y conocemos el extraordinario gusto musical de este chico... Sabíamos que esto nos iba a cundir!


Así que aquí os dejamos esta gran selección de sus diez discos favoritos, una selección que ahora mismo firmaría orgulloso cualquiera de nosotros, y que a pesar de ser pesos pesados en la historia de la música veréis como alguno os sorprende y mienstras os instamos a que oigáis el Bandcamp de estos chicos, que ya están preparando la secuela de ese brillante álbum debut, y os recordamos que el próximo día 19 de Noviembre estarán en la barcelonesa Sala Upload junto a esa mole psicodélica proveniente de Southampton que son los Dead Rabbits, pinchad aquí para conocer los detalles del evento.

1 - The Rolling Stones – Exile on Main Street (1972) 

Probablemente mi banda favorita de todos los tiempos. No solo tengo todos sus discos sinó también varios bootlegs, libros, DVDs, etc. Lo mío con los Stones casi roza la obsesión. Los cuatro discos que grabaron entre 1968 y 1972 son obras maestras absolutas. Me resulta muy difícil escoger solo uno de sus discos pero me quedo con este. Me encanta el hecho que en este disco se ven reflejadas todas sus influencias. Blues, R&B, country, rock and roll. Todo esto filtrado por el inconfundible sonido Stones que por esa época ya habían desarrollado completamente. Imprescindible.


2 - The Stooges – Funhouse (1970) 

Uno de los discos que he escuchado más veces en mi vida. Recuerdo leer una revista musical hace años y, en la sección de cartas de lectores, un lector comentaba que cada vez que escuchaba este disco le entraban ganas de salir a la calle y apalizar a gente. Finalmente ese lector comentaba que un día se puso este disco tras tomar unas copas de más, salió a la calle a dar rienda suelta a sus instintos de violencia y destrucción y acabó pasando la noche en el cuartelillo. Obviamente ese individuo no estaba muy bien de lo suyo pero entiendo perfectamente que el disco le produjera ese efecto. Temas como “Down on the Street” o “TV Eye” son pura agresividad, un puñetazo en toda la cara. Mención especial a Steve McKay, saxofonista de los Stooges que falleció recientemente. Cuando Steve McKay empieza a tocar el saxo al final de la canción “1970”, ese es uno de los momentos más gloriosos de la historia del rock. 




3 - The Cramps – Psychedelic Jungle (1981)

Otro de mis grupos favoritos. Este me parece uno de sus discos más completos. Genial de principio a fin. Fue grabado en la época en la que Kid Congo Powers (Gun Club, Nick Cave & The Bad Seeds, etc.) entró a formar parte de la banda. Me encanta el sonido del disco y además incluye uno de mis temas favoritos de ellos, “Can’t Find My Mind”. En ese tema se nota la influencia que han ejercido los Cramps en The Outside Hours.




4 - The Outsiders – CQ (1968) 

No confundir con la banda americana del mismo nombre. The Outsiders eran holandeses. En este disco se metieron de lleno en la psicodelia pero sin olvidar sus raíces y el salvajismo que habían mostrado en su material anterior. En mi opinión, este es uno de los grandes discos de la psicodelia de los 60. Empieza con “Misfit”, tema proto-punk en toda regla, En el álbum se encuentran salvajadas psicodélicas como “Doctor”, “Prison Song” o “Happyville” pero también temas más relajados como “You’re Everything on Earth” o “I Love You No.2”. Este último tema me pone la piel de gallina cada vez que lo escucho. Un disco y grupo muy infravalorado que merece ser reivindicado.



5 - The Faces – A Nod’s As Good as A Wink To A Blind Horse (1971)

Uno de los discos que me introdujo al rock and roll cuando tan solo era un crío. A principios de los 90 mi hermano mayor se pilló la edición original en vinilo en alguna feria del disco y recuerdo que este disco sonaba muy a menudo en casa cuando tenía 8 o 9 años. Me atraía mucho su sonido y me quedaba embobado mirando la contraportada donde aparecían cinco muñecos a imagen y semejanza de los Faces. El tono de guitarra de Ron Wood en su época con los Faces era increíble. Ese tono grueso y robusto que se puede oír claramente en temas como “Miss Judy’s Farm” o “That’s All You Need”. ¿Y que decir de las composiciones de Ronnie Lane? “Debris” es uno de los mejores temas que he escuchado en mi vida. Pura alma. Brillante disco.



6 – The Velvet Underground & Nico (1966)

Se ha hablado tanto de la Velvet Underground y de este disco que cualquier cosa que pueda decir sobre él va a sonar redundante y como otra colección de clichés manidos hasta la saciedad. Una gran influencia para The Outside Hours y miles de bandas que han aparecido desde la publicación de este disco. La actitud, el sonido, las letras. Si la Velvet no hubiera existido habría que inventarlos.





7 – Tom Waits – Rain Dogs (1985)

El primer disco que escuché de Tom Waits fue alguna compilación de sus discos de los 70 pero este fue el disco que me convirtió en incondicional de Waits. Aquí ya no suena como el entrañable vagabundo borrachuzo cantando acompañado por su piano en antros decadentes a las 6 de la mañana. Aquí suena a medio camino entre Howlin’ Wolf y Captain Beefheart y el disco tiene un sonido muy particular y adictivo. El sonido de la batería, el uso de instrumentos poco comunes en el rock y, los más importante, los temas son increíbles. "Walking Spanish", "Union Square", "Clap Hands", entre otros. En fin, genial álbum. 




8 – New York Dolls – New York Dolls (1973)

Cuando tenía 14 o 15 años leí “Por Favor Matame, La Historia Oral del Punk” y me entró mucha curiosidad por saber como sonaban estos macarras transvestidos neoyorkinos. Pensé que si su música era igual de buena que las historias que se contaban sobre ellos en ese libro ya podía darme por satisfecho pero superaron mis expectativas. El disco es inmenso. Rock and roll simple, directo y sucio con la inconfundible guitarra de Johnny Thunders, uno de mis guitarristas favoritos. Además las letras de David Johansen son muy buenas, algo de lo que no se suele hablar mucho cuando se menciona a los New York Dolls.



9 - The Beatles – White Album (1968)

Creo que otros discos de los Beatles como “Revolver” o “Abbey Road” són más redondos en el sentido que mantienen un nivel muy alto de grandes temas de principio a fin. El disco blanco era doble y hay algunos temas como “Martha My Dear”, “Wild Honey Pie” y algunos otros que sobran para mi gusto pero en este disco se encuentran algunas de mis canciones favoritas de los Fab Four. Un álbum que incluye temas tan grandes como “Helter Skelter”, Happines is A Warm Gun”, “Sexy Sadie” o “Yer Blues” tiene que estar en mi lista de Top 10.



10 – Blue Cheer – Vincebus Eruptum (1968)

Una salvajada bestial, neandertales en celo buscando su próxima presa. Feedbacks ensordecedores, amplis Marshall al once, sección de ritmo totalmente tribal Esto y mucho más es este disco. Me pregunto que pensó la gente que escuchó este álbum cuando se publicó en 1968. Totalmente avanzado a su tiempo y publicado un año antes que el primero de Black Sabbath y el primero de los Stooges. Su segundo disco también es la bomba pero este es imprescindible.


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miércoles, 11 de noviembre de 2015

Jeff the Brotherhood comparten al completo su nuevo LP "Global Chakra Rhythms"

Jeff The Brotherhood fueron durante mucho tiempo nuestro "oscuro objeto de deseo". Por una razón u otra y a pesar de haber visitado nuestro país en alguna ocasión, nunca habíamos podido echarle la zarpa en directo a este dúo, porque esta banda de Nashville sigue siendo un dúo a pesar de que ahora su música en vivo necesita de una banda para desarrollarse. Por eso cuando este verano el bendito Fuzzville, que recordemos que en su primera edición ya ha sido galardonado como "Festival Revelacion" en la gala Premios Fest de este año, nos dio la oportunidad de verlos, la idea nos voló los sesos, por fin íbamos a ver a los hermanos Orral en directo, aquel letal dúo batera y guitarra, a la que Jake sólo montaba tres cuerdas porque si no se "le hacia muy difícil" y a la que le sacaba un sonido gordo, grave, básico y garajero, ruidoso e inspirado en el rock "Nashvilliano" con aspiraciones psych.

Jake y Jamin Orral en el Fuzzville

En el Fuzzville mucho de eso ya había cambiado... Es normal, es una banda que aunque se meta en la misma olla que otras muchas bandas de la reciente escena actual, lleva ya casi 15 años en activo y con una buena colección de apetitosas referencias. En aquel escenario nos encontramos una banda en toda regla, una formación de cuatro tipos que ahora en directo incluye un espectacular bajo y una segunda guitarra, mientras que Jake ya montaba las seis cuerdas y su sonido ya no resultaba tan cacharrista ni sucio, ahora su crudeza y carácter primitivo se ha transformado en un rock muy progresivo, de guitarra muy "setentera" que conlleva una enorme carga psicodelica, aunque su guitarra permanece "gorda" y grave... Y por supuesto que nos volaron los sesos, nos dejaron con la boca abierta en un enorme y genial concierto, aunque siempre nos quedaremos con las ganas de haberlos visto como dúo básico.

Global Chakra Rhythms, su nuevo álbum con el que vuelven a editar en casa, en su propio sello Infinity Cat Recordings, llega después de apenas nueves meses de su "Wasted on a Dream", un disco con el que cerraban un mal avenido y tormentoso periplo con la multinacional Warner Records de la que han acabado hasta las narices, y con el que la banda sigue con su evolución que vuelve a dar un paso mas allá. Este será el décimo disco largo de la banda, un doble álbum donde encontraremos mucho mas instrumentaje, del que destacamos un notorio órgano y sobretodo un Saxo (Joder, mira que queda bien un saxo) y en el que vemos mucha mas elaboración, mucha experimentación, una importante carga atmosférica y temas que ahora requieren de un gran minutaje para desarrollarse, alguno roza los 10 minutos, que conllevan enormes y espeluznantes cargas "psicotropicas" de las que en directo provocan idas de pinzas descomunales... Nosotros lo hemos escuchado tan solo una vez, debemos oírlo con mucho mas cuidado, pero nuestra primera impresión es muy buena, si bien somos unos incondicionales de la banda, ahora os toca a vosotros, esperemos que os guste.

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lunes, 9 de noviembre de 2015

Nelson y Los Filisteos estrenan su primer y sorprendente álbum "Tibio".


Nelson y los Filisteos, antes conocidos como "Baby Nelson and the Philistines", son una banda mejicana a la que ya le hemos dedicado muchas lineas en Tremendo Garaje y me temo que tras el despilfarro que se han pegado en su primer álbum, no nos va a quedar mas remedio que seguir escribiendo sobre ellos, porque realmente estos chicos están a otro nivel.

Alonso Mangosta el "frontman" y líder de esta banda es un tipo peculiar, del que no sabemos si aún tiene muy claras la ideas de como quiere llegar a sonar, pero desde luego lo que si tiene claro es a lo que NO quiere sonar, no quiere sonar al "montón", Nelson y los Filisteos, esta aquí para aportar y por Tutatis que lo consigue. A el "chupar rueda" no le mola y desde luego que "chupar" otras cosas aún menos y su disco lo debemos de tomar de ejemplo... O mejor que nosotros que lo tomen otras muchas bandas que andan perdidas por ahí entre las miserias del la mediocridad, dejándose llevar por la constante marea de influencias que le llegan a aquel país desde sus "vecinos" del norte, de la cual os podemos asegurar que no es oro todo lo reluce... Pero ni mucho menos!!!

Si nos metimos en esto de la música fue por el amor que le dedicamos a todo esto y porque nunca nos cansamos de aprender y escuchar, y nos gusta siempre recordar a los mas grandes y en este caso nos referimos a Pedro de Dios, el brillante "frontman" de los geniales Guadalupe Plata, cuando  en la entrevista que le hicimos y hablando de su estilo, el Blues, nos contaba que todo estaba inventado, que ellos no habían creado nada nuevo y que todo dependía de hacerlo tuyo y de como montaras las piezas del puzzle... Pues eso mismo le ocurre a esta banda de Guadalajara y si bien su sonido siempre se ha considerado dentro de los cánones del ahora tan famoso "Punk-Garage", siempre han huido del "borreguismo" y la mediocridad en la que caen muchas de las bandas que practican el actual y típico "garage-psych revival" y así hemos ido notando su evolución en cada paso que daban, en cada nuevo tema que sacaban, hasta llegar a este debut de larga duración donde ese "puzzle" se ha vuelto mas complejo, ahora tiene mas piezas, y aunque el fallo puede ser mas estrepitoso, si las combinas bien te pueden salir cosas fabulosas... Como es el caso de este "Tibio" donde estos chicos han dejado de seguir referencias para convertirse en todo un referente!



Antes que nada, un consejo, este disco esta hecho para escucharlo con el ampli al "11",,,  Oírlo a un nivel mas bajo es quitarle sentido, esta concebido así en esencia y estamos hablando de un disco de sonido denso y atronador, que sin calentamientos ni "pijadas" y desde el segundo "0" es un rodillo demoledor. Aquí no hay "jangles", aquí no hay estribillos estúpidos, aquí no hay riffs ñoños ni punteos absurdos, las guitarras son macizas como el plomo y con esta premisa nos metemos en los dos primeros temas, "2000" ,y "Dientes de Oro". Cuando escuchábamos el bloque granítico que conforman estos dos temas que son el prologo de este disco mas de uno recordó a la banda mas burra del momento, los de Arizona "Destruction Unit" y no, no es una exageración nuestra, esto dos temas son un muro inapelable y la hostia te la dan te pongas como te pongas, así que relájate y disfruta con la espesura de una guitarra punk con tintes de "shoegaze" y un bajo conductor omnipresente en todo el disco que os va a dejar tiritando.

"Hombre moderno" es un corte de punk mas clásico, las guitarras se vuelven mas inquietas y nerviosas, los cambios son constantes, y los gritos demoníacos de Alonso dan autentico pavor, es una puñetera montaña rusa de altibajos que en directo tiene que ser algo descomunal y que da pie a "Horizonte" a un tema de corte siniestro y oscuro, mas pausado y también mas desosegador, donde el bajo sigue haciendo alardes y estos filisteos se nos vuelven psicotrópicos, un tema peligroso en el que en todo momento notas que hay una violencia contenida... Contenida hasta que a falta de 30 segundos explota abruptamente para descargar adrenalina y termina en prologando "fade out" con acople incluido que avecina la falsa calma de "Experto Cruzando Calles"  un tema instrumental que sirve de inflexión en el disco, de nuevo con aires muy "shogezeros", que ya serán muy patentes en el resto del álbum, y de importante ramalazo psicodélico. Un tema muy "noventero" para que se te vaya la pinza y que marcará una pauta en el resto del disco


En "La Alberca" ese maldito bajo seguirá haciendo de las suyas, un temazo soberbio sin duda, donde la vena de los "90's y el post-punk se hacen mas patentes. Un denso y potente tema con unas voces a dúo junto a la fabulosa bajista de esta banda, Sharon,  que melódicamente y siguiendo las lineas que os hemos ido marcando llegan a recordarnos a bandas tan descaradamente "shoes" como a los bostonianos Drop Nineteens, aunque la contundencia de los mejicanos evidentemente es mas pronunciada y con "Golosinas y Moda" lo demuestran, donde el disco vuelve a repuntar de nuevo con aires mas "punkarras" si bien ya ningun otro tema llegará a la intensidad de los dos primeros y no nos parece mal, el disco es ecléctico y variado y no hace falta volver a esos extremos, aunque en este tema los berridos de Alonso vuelven a demostrar la rabia de estos chicos que dan un cambio importante con "Gusanos", un tema "popero" pero con enorme garra en la que el "ruideo" que generan estos chicos y el "noise" de ese muro de guitarras junto con los estribillos crean un tema muy fácil de escuchar que ya dará pie al epilogo de un disco con "T-DCO", prácticamente un interludio nebuloso y etéreo que no llega al minuto y que sirve en bandeja un fantasmagórico "El Cloro y el Cian" que parece que empieza "suaaaaveeeeee" y se nos va convirtiendo en una pieza arisca que va degenerado hasta acabar con unas guitarras locas y sonidaco cacharrero como si del final de un bolo se tratará, redondeando de principio a fin un excelente primer álbum para el cuarteto de México.


Nos cuenta el propio Alonso, que la mayor parte del disco está grabado en directo, tocando todos a la vez y en una sola toma de la forma mas analógica posible, con pre-amps analógicos y "amplis" de válvulas. Grabado directamente en cinta, salvo voces y algún que otro "Cacharro". A top de reverb y delay y con los pedales de distorsión y Fuzz hasta donde da la tabla y cuando le pedimos que nos contará de donde había salido semejante sonidaco, nos contaba sin ningún tipo de modestia:
"Se que es bueno, le puse mucha sangre y sudor. Y se nos volvió medio conceptual... Creo que es como si me hubiera evadido en una cápsula del tiempo de lo que para mi es mí generación y la época en la que vivo... No se si al futuro o al pasado, pero desde luego a otro tiempo que no es la actualidad... Va sobre la gente que liga en Facebook, de los vídeos de nefastas chicas moviendo el culo con 5 millones de vista en YouTube, de la gente que usa su celular cuando llega a una fiesta y no están sus amigos para no estar ahí parado como bobo... De las pesquisas e inseguridad de la vida moderna, mitad vida real mitad internet.
A mí ya desde hace tiempo me interesa poco esa música como la Burguer Records y las bandas que quieren sonar así, son todas lo mismo"
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martes, 3 de noviembre de 2015

Under-Underground: Una introduccion a las Monobandas

Foto: www.vintag.es

Hoy he venido a hablaros de esa esquina oscura del rock and roll underground llamada “Monobandas”. Esa especie de configuración según la cual una persona se sube absolutamente sola a un escenario a tocar más de un instrumento para goce y disfrute (y sorpresa, muchas veces) del público asistente. 

Yo no he venido aquí a hablar de mi monobanda, King Cayman, si no a hacer un decálogo para inexpertos en el tema de lo que yo considero las diez monobandas perfectas para engancharse al género y empezar a adentrarse en la caverna más "underground" del "underground" o como decían los Pennycocks: DOWN THE UNDERGROUND.

Por supuesto, no voy a incluir las monobandas “de manual”, creo que todos somos lo suficientemente mayorcitos para saber quiénes son Hasyl Adkins, Reverend Beat-Man, Bob Log y Dead Elvis, King Automatic, etc... Vamos a hablar de lo nuevo que se está haciendo y que tiene ese toque fresco de los dos mil y pico. 

Conviene que empecemos esta lista desde los artistas más fieles al estilo “tradicional”con influencias rock, psychobilly, garaje 60’s y terminemos en Grunge, Garage moderno o incluso cumbia.

Procedo a enumerar:


Francés, casi veinticinco. Este señor (o joven) empezó sus andadas allá por 2013. Su sonido es la introducción perfecta a los orígenes de las monobandas: voz distorsionada, armónica, sonido crudo, guitarra grasienta, ritmos frenéticos. Sin duda apóstol del Rockabilly, del garaje más sucio y peleón (esa peñita a la que los Kinks no miraban a la cara en los callejones londinenses) y, como el propio nombre indica, del dogma primitivo.

Sus canciones orbitan temas de trascendencia real como lo es la comida grasienta y las salchichas, demostrando así que las temáticas musicales de las monobandas exploran lo más interno del sujeto. Doy fe que Mumblin’ Caveman es una de las personas más adictas a la comida basura que he conocido en mi vida. En directo, se presenta con bombo a la diestra, y una especie de maleta de madera que hace de caja a la siniestra. Un figura, sin duda.




Bien, ¿quién no ha querido alguna vez que un licántropo se lleve a él/la imbécil de la fiesta y le devore despiadadamente las tripas en el sofá del salón? Este monobanda mallorquín es lo más cerca que vais a estar de ese agradable sadismo de Serie Z. Hombre Lobo Internacional empezó como un proyecto "freak" monobanda consistente en organizar conciertos tan sólo en Luna llena. Para bien o para mal, la fama se le ha ido de las manos y puedo afirmar con seguridad, que Hombre Lobo Internacional ahora toca hasta en Pascua si hace falta.

Producto nacional, este tiarrón de dos metros se embute en su frac de purpurina y armado de bombo caja y charles y una preciosa Rickembacker distorsiona el sarao y anima a los más rezagados. Mantiene viva la esencia primitiva del espectáculo monobanda. Con un sonido nuevamente cercano al rockabilly, con tintes psychobilly y una pizca de Cramps; sus homenajes a estos últimos, Hank Williams y Hasyl Adkins hablan por sí solos. Es un "showman" con todas las letras.

Ojito al título. Sí, es una amenaza.





Si este tío está en esta lista, no es porque yo crea que viene bien darlo a conocer, ni porque sea un músico emergente: Tumba Swing será recordado como el padre del movimiento monobanda patrio. No sé (ni quiero saber, en realidad) si hubo alguien antes que él, pero seguro que no habrá ninguno como él. El eterno espejo al que mirarse tiene incontables años de carrera musical a las espaldas y es, sin duda, el monobanda que mandaríamos a Eurovisión si algún día hubiera que hacer semejante locura.

Rock pantanoso y garaje sucio comulgan en su sonido. Todo ello pasado por ése filtro folclórico que le da a sus temas un no sé qué que qué se yo. ¿Flamenco? ¿Rumba? ¿O todas las anteriores? Sus conciertos parecen monólogos o sus monólogos parecen conciertos. Mira, no sé qué hay ahí que lo hace único. Será su tupé perfectamente desordenado, sus pintas de artista de la posguerra o la labia oratoria que despliega en sus conciertos. Lo único que sé es que el bardo de las cloacas aúlla que da gusto.

¿Todavía no sabes quién es? 





Si sois personas razonables, a estas alturas os estaréis preguntando: Cielo santo, ¿es que no hay ninguna mujer monobanda? Pues sí, hay pocas, pero existen. Y de todas, mi favorita con diferencia es Becky Lee. Soldada de ese paraíso del garaje underground llamado Voodoo Rythm, Becky Lee viene del otro lado del charco con varios trabajos bajo el brazo y ha girado varias veces por nuestro viejo continente. No es moco de pavo la señorita.

Por si se le quedase corto ocupando los pies con bombo y hihat, acompasa (de una forma que yo, si no la hubiera visto en un vídeo, la habría considerado imposible) los rasgueos de guitarra con mandobles a un timbal base. Esta mezcla desemboca en un sonido cavernario, nostálgico; a ratos dramático, a ratos duro y seco. ¿Rockabilly? Sí. ¿Garaje? También. Y algo más que sólo lo puede hacer Becky Lee. 

La Wonderwoman del género:




Creo que a este tío lo voy a seguir reivindicando hasta después de morirme. Injustamente olvidado en el cajón de las monobandas desconocidas, no es precisamente una novedad (lleva muchos años dando guerra y prácticamente sólo en Suiza). Pero su grado de anonimato me da carta blanca para incluirle aquí. Y es que, a pesar de que el mundo no le mira, sigue en activo: el año pasado sacó nuevo trabajo. También con la deseada Voodoo Rythm.

Escuchando su música me vienen a la cabeza desde el Jon Spencer Blues Explosion más salvaje hasta (llamen a la enfermera) un amago de Marilyn Manson recién regresado de una rave. Las guitarras de este tío parecen láseres en el centro de la sien. Por si fuera poco, se sube a escena con esa pinta de vendedor de perritos que te va a rajar el cuello en la esquina. Duro, sádico, salvaje e, inexplicablemente, desconocido. 

Por favor, que alguien haga justicia por este prodigio.




La juventud siempre ha sido una patada en los huevos al rock and roll. Nos joda o no, los niñatos que ahora se comen los mocos algún día reinventaran la forma de tocar la guitarra eléctrica. Sin pasarnos tres pueblos, pero tampoco exagerando, este chaval supuso una ruptura en su día con la forma de entender el género. Y duró poco (actualmente es un dúo, el fatal destino que les espera a muchas monobandas), pero duró en gloria.

Dentro de esa cosa maravillosa que llamamos fuzz y de esa otra cosa que parece que patentó Kurt Cobain llamada chorus, se puede encontrar un punto medio con lo que hace Burnside Eleven. Canciones oscuras, sucias. A ratos gruesas y con un toque stoner, a ratos melancólicas y oscuritas. Perfectas para salir a pegarle puñetazos al panadero o para colgarse de una viga. ¿Para qué más?

Esto quedaría de lujo en “Sólo contra todos”.






Si hablamos de grandes pérdidas del género (en forma de dúo), tengo que admitir que la que más me dolió fue la de Paul Jacobs. Este menda es un canadiense dibujante de cómics y que pasa las horas entre porros y dibujos de los Simpsons (¿recordáis esa intro macabra y psicodélica de los Simpsons que se hizo viral? Pues tal cual). 

Por si no fueran pistas suficientes, su sonido evoca la delgada línea entre tirarse al sofá a tripar salvajemente, o animarse a bailar como un descosido. Ecos, distorsiones lejanas, guitarras que vienen y van. Y parece que el ritmo no se acaba nunca. Si de algo tengo que estar eternamente agradecido a Paul Jacobs, es de haberme descubierto las maravillas del delay. De eso y de una auténtico portento de tema como es Waiting for the Grave.

¿Una caladita?




Este fichaje es nuevo, nuevo. Recién salido del horno. Hace un año nadie sabía que este tío existía. Luego apareció y ahora no sabemos de dónde ha salido. Sí, de algún lugar de Francia, pero más allá de eso. ¿Quién si no él combinó de forma tan perfecta el surf y el fuzz en el panorama de las monobandas?

Ya he dicho surf. Y todo lo que eso conlleva: delays, ecos, "coritos", voces de pito. Nos encanta esa mierda. Si algo hemos aprendido en los últimos cinco años de música alternativa es que las voces de falsete tienen que ser reivindicadas. Y por si fuera poco, de repente te arranca con unas patadas al crash que te dejan los oídos zumbando.

¿Suficiente? Dime tú.



Sé lo que estás pensando. ¿Quién ha invitado a éste pavo a la fiesta? ¿Qué coño hace este menda aquí? Todos sabemos que hubo vida antes de "Manipulator" (esa obra maestra), pero hay que escarbar hasta lo más profundo para encontrarle el sitio a Ty Segall en esta lista. Cuando Ty Segall tenía veinte kilos menos tocaba en formato monobanda. Y, mírame a los ojos: creo que compuso un álbum brutal. Y ese álbum es el "self titled" que le sacó Castleface en 2008.

En fin, no empecemos todavía a chuparnos las pollas. ¿Hay temas trampa con baterías de verdad? Los hay. Pero vayamos a los temas fundamentales. “Pretty Baby You’re so Ugly”, “Untitled” u “Oh Mary”. Joder, ¡joder! ¡Este tío estaba haciendo hace siete años! Bueno, gracias a Dios Ty Segall se montó una banda después y así nos dejó este mundillo a los anti-guays. Pero, insisto, de vez en cuando conviene echar un ojo a ése disco. Y flipar.

Aquí la prueba fehaciente:


Te contaré un secreto: hay una disputa eterna en la mafia de las monobandas sobre lo que es y lo que no es una monobanda. En realidad son cosas de puretas, como en todos lados. Y los hay que se tirarían de los pelos y cometerían el craso error de dejar a este tío fuera de esta lista. Pero tú y yo, como somos razonables, vamos a ir al concierto de Rolando Bruno y vamos a empezar a bailar desde el minuto uno hasta hacernos harina los huesos.

Rolando Bruno es ése profeta del Dios Underground que nos ha traído la cumbia a los circuitos más macarras. Cielo santo, ¡ya era hora de que alguien lo reivindicara! Porque mira, tu entras y ves a este señor con su traje de purpurina, bailando con la guitarra (de vez en cuando se le escapa alguna patada voladora a lo Bisbal) y todas esas luces de neón haciéndole chiribitas en la cara. Y entonces te olvidas de lo que es y no es una monobanda y no puedes parar de bailar.

Las normas están para saltárselas.



Y esto NO es todo. Por supuesto, el universo de las monobandas es inabarcable y estoy seguro de que hay cientos de miles de monobandas increíbles surfeando el internet. Grand Gurú, Wasted Pido, The Blues against Youth, Pat Pend, The Rag n Bone Man, Molly Gene

Pero este es mi top ten personal que recomendaría a cualquier iniciado. Así que si has leído el artículo hasta aquí y te has escuchado todos los ejemplos, sólo te diré que espero que sigas escarbando en la interminable zanja que es el underground. Porque aunque el circuito monobanda sea pequeño, hay verdadera gente que puja por ello, Dead Music Roma es un grandísimo ejemplo, una promotora exclusivamente dedicada a las monobandas llevada por un tío fantástico que lucha por el género, así que, quién sabe. Igual podrías montarte una. Porque, como dice Bob Log, “todos deberíamos tener una monobanda”.


Daniel "King Caiman" 

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lunes, 2 de noviembre de 2015

Cosmonauts versionan a The Clash en un trabajado y espectacular directo.


El colectivo californiano "Trabajo" dedicado a la edición gráfica, la producción, el diseño y también sello discográfico presentó un sorprendente especial con motivo de la festividad de Halloween con un fabuloso directo en el que la sensacional formación psicodélica de Orange County, Cosmonauts, rinden un siempre merecido y muy currado homenaje a la épica formación londinense The Clash.

Hasta el mismísimo Joe Strummer se hubiera quedado boquiabierto con el set que la cada vez mas lisérgica banda californiana fundada por Alex Ahmadi y Derek Cowart han preparado para rendir tributo a uno de los grupos mas icónicos e influyentes del planeta, para lo que han dejado de lado toda su carga hipnótica y su fuzz y se trasladan a finales de los 70' practicando la simplicidad del rock y el punk de una banda con temas lapidarios como pocos.

Tres meses y mas de 25 ensayos les ha llevado al cuarteto preparar esta excelente actuación, que imaginamos que con lo que les ha costado representarán mas de una vez, en la que estos chicos desgranan, sin cortarse un pelo y con un resultado que dicen que deja pasmado a todo el que lo ve en directo, gran parte de los grandes éxitos de la irreverente formación inglesa que os dejamos aquí integro para vuestro gozo, dividido en dos vídeos que en total duran algo menos de 40 minutos de los cuales esperamos disfrutéis como nosotros porque no tienen desperdicio alguno y donde estos prendas arremeten con temazos tan sumamente conocidos como el "London Calling", "Should I Stay or Should I Go" o el "Rock the Casbah".

Cosmonauts versionando a The Clash - Parte 1

Cosmonauts versionando a The Clash - Parte 2
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