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miércoles, 10 de junio de 2020

Nipple Nipple, la minimalista y desquiciante alquimia de fusionar el blues, el chatarrismo y Suicide.


Ni es la primera vez, ni será la última que reseñemos un trabajo de nuestro amigo Pepe Delgado, con alguna de la infinidad de bandas a las que este tipo pertenece o ha pertenecido, que por nombrar tan solo a las que alguna vez han aparecido en Tremendo Garaje van desde la añorada Fino Winos a DientesLargos, la sevillana Maybees o ese devastador set de dos piezas batera-guitarra a tope de pedal Fuzz, que es Mud Twins.


Esa pasional e innata querencia por el "Real Rock''n'Roll" y el Blues de raíces, que ya genética y genéricamente le viene por esa innata naturaleza sureña de haber venido al mundo en una tierra tan maravillosa y con tanta solera como es el gaditano Puerto de Santa María, estamos seguros le hubiera brotado igual de espontáneamente, pero nunca mas acentuada, si su procedencia hubiera sido el Mississippi o Lousiana, con la única diferencia que allí en vez de ponerse fino a camarones, lo hubiera hecho a base de cangrejos de río con un montón de colegas en la trasera de un "juke Joint". Si bien, una mente tan lujuriosamente perversa como inquieta le ha llevado a sazonar tan irremediable tendencia con otras muchas especias, todas terriblemente picantes como el mas recio de los jalapeños, que han marcado el buen hacer musical de este pinturero personaje, que entre otros inconmensurables "meritos" cuenta con uno de los "pezones" mas sexys de las redes sociales, cuyo usual habito por enseñarlo, ha dado la denominación a este nuevo proyecto que con el nombre de Nipple Nipple nos trae lo mejor y mas extravagante que alguna vez haya pasado por su cabeza.




No es que la idea de este set en solitario, del que Pepe me había hablado hace ya bastante, desde que decidió pillarse una caja de ritmos Korg Electribe ER1, haya salido del hastío que ha provocado el confinamiento, que por cierto aprovechamos para decir que si en un principio tuvo gracia, la ingente  y atiborrante cantidad de proyectos personales aparecidos, nos ha provocado un hartura, que salvo unos cuantos elegidos que realmente nos han parecido originales, nos ha llevado a aborrecerlos, pero lo cierto es que este forzado hiato si que ha dado tiempo a que Pepe pueda desarrollarlo, y además de un modo que esperábamos conociendo como conocemos de donde le viene la casta a este galgo.


Desde el psicovillanesco chatarristmo ilustrado de Hazel Adkins, al "sangriento" punk de GG Allin, el cenagoso "swamp" de los Saints, la elegante suntuosidad de la Gun Club, o la lisergía sesentera de la Velvet, que aparece aquí  gloriosamente dignificada de un modo acentuadamente maleado con una fantástica versión del inédito "I'm not a young man anymore" de los neoyorquinos, que el envenena con un diabólico riff blusero y un solo inventado, hasta su afinidad por la parca angulosidad de un sesgado post-punk, y el estrafalario gusto por el caótico ruidismo del estrambótico Petr Valek, al que también se le dedica en esta referencia un minuto de su misma inusitada "medicina",  todo lo que ha oído y oye este tipo ha hecho posible este simplista que no simple creación, que si bien puede llegar a tener en cuenta todas esas dispares apetencias, en esta ocasión y desde que oigáis ese insinuante y sinuoso primer corte, "Rub Your Nipple", os recordará a los modos y formas del penúltimo invento personal del granderrimo Ian Svenonius, Escape-Ism, porque tanto esta ilustrísima figura del rock, alma mater de The Make-Up, Nation of Ulysses o Chain and the Gang, al que nosotros adoramos tanto como Pepe, ambos han buscado su inspiración en la grandiosa basicidad extrema y carencialmente instrumentística de la magnánima Suicide, si bien a Pepe su buen hacer con una guitarra con pasión por el "boogie" y el "slide" de John Lee Hooker, le tenía que salir por narices a la hora de hacer un tema tan canalla y chulesco como "Night Sweating", o dedicándole una irónica "electro-lerele" versión, "a esos típicos estereotipos inamovibles que muchos necesitan para sentirse seguros"


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viernes, 30 de septiembre de 2016

Socialities sorprende con "Self Defense", su primer 7" en la Goodbye Boozy Records


Ayer noche estábamos hablando, en nuestro rincón favorito de la casa, sobre la barbaridad de singles que acabamos de recibir de ese pequeño pero a la vez enorme sello amparado en el mas profuso "Haztelo tu mismo" que es la italiana Goodby Boozy Records, que regenta desde teramo nuestro buen amigo Gabrielle di Gregorio.

No sabemos como lo hace pero este tipo, con un gusto absolutamente estratosférico, consigue con su pequeño sello editarles a las bandas que mejor musicón hacen este puñetero planeta, King Khan, Charlie and the Moonhearts, Ty Segall, Useless Eaters, Dead Ghosts, Mikal Cronin, Cosmonauts, Timmy's Organism, The Nervous Ticks, Livids, Lantern, Warm Soda, The Living Eyes, Sick Thoughts, Ausmuteants, Trio Banana, Hierophants, The Frowing Clouds, Wet Blankets, Cum Stain, Paul Jacobs, Haunted George, Andy Human, The Monsieurs... Y una infinidad mas de bandones que nos cunden hasta el paroxismo y que nos son imposibles de recordar, que han pasado por su sello en ediciones absolutamente DIY de pequeña tirada, que duran lo que un caramelo en la puerta de un colegio.





En esta ocasión, de su última tirada de 7", nosotros elegimos esas cuatro barbaridades que veis ahí adornando la cerámica. Beatniks, uno de los grandes representantes de la enorme y brillante escena Punk de Oakland, formada por miembros de bandas como Life Stinks o Andy Human and The Reptoids. Pleasers, la nueva banda de nuestro admirado Matthew Melton, creador de los "glamurosos" Warm Soda, a los que ya les hemos reseñado sus 3 fascinantes primeros y por ahora únicos singles. Los neozelandes The Cavemen, alucinante y salvaje formación  que será para nosotros uno de los grandes alicientes de la edición del Funtastic de este año, y por último, y lo de dejarlo para el final no ha sido casualidad, hemos descubierto una nueva monobanda llamada Socialities que nos ha volado definitivamente los sesos... Tenéis que oír esto!



Socialities es el proyecto unipersonal del angelino Cruz Somers, y aunque ya cuenta con varias pequeñas ediciones en cassette desde 2014, este 7" titulado "Self Defense", que ha editado el sello italiano, como siempre con acertado ojo, supone su primer vinilo y creernos que vale un potosí, y no precisamente por que lo que hace nos parezca algo sorprendente, la enorme mayoría de las monobandas que oímos se caracterizan por ser cacharristas y hacer mucho ruido, pero aunque mole, ese "modus operandi" habitual, también es un hándicap a superar, que este "one-man punk band" defiende con extrema y frenética ferocidad, hasta donde da la tabla, que hace que este discarral nos resulte extremadamente apetecible. Por lo demás sigue el procedimiento habitual de las cosas que usualmente nos molan, todo ultra-DIY, grabado y cocinado por el mismo en un cassette de 4 pistas del que seguramente le sobraran dos que suena sucio como el mismo infierno y que a nosotros nos ha dejado patidifusos.


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jueves, 5 de mayo de 2016

King Cayman estrena el primer avance de "DEATH", su nuevo álbum!

Portada: Arturo Herrero
Siempre es algo muy especial para nosotros estrenarle a King Cayman, porque sin lugar a duda, hablar de esta "mono-banda" para nada al uso, es hablar de uno de los proyectos mas interesantes de la escena "underground" de nuestro país, y desde luego en esta ocasión, con mas motivos que nunca, porque con este avance, "Nosebleeder + Rocket To Your Heart", Daniel, el tipo detrás de esta atípica formación en solitario, demuestra su arrojo, valentía, y también acierto, con un tema que define un nuevo concepto dentro de ese submundo que son "los hombres orquesta".

Foto: Blue Indigo Studio
"Death", es el título de este nuevo disco al que nos es imposible considerar una secuela de "Mirror", su anterior trabajo, que ya difería con la típica concepción de este tipo de formaciones, en el que en esta ocasión, y siempre bajo los mas estrictos parámetros de la "Baja Fidelidad" y el "Haztelo tu Mismo", King crea una pieza ultra-ruidosa, cargada de distorsiones, "espaciales y especiales",  no por ello carente de melodía, al contrario, será algo que el músico busque a propósito y con empeño en todo el disco, y en el que se implican mucho mas géneros mas allá del puro y típico "slop-trash punk-garage a degüello" que tan bien practica, pero que parecen no satisfacer plenamente a a un inquieto creador que en esta ocasión investiga en la electrónica y en el pop, propulsados por un pedal sintetizador enchufado a su guitarra que nos va a reventar la cabeza, todo ello por supuesto, tirado y defendido vilmente a cuchillo, de ahí quizás que el propio autor lo denomine "Knife-Pop".



En fin, como podéis ver nos enfrentamos a un nuevo, sorprendente y sugestivo trabajo del que este primer adelanto es la punta del iceberg y que como el propio King nos cuenta, vendrá lleno de sorpresas:

"DEATH ha sido el más largo de componer (he estado casi tres meses en ello), constantemente se me ocurrían canciones nuevas que le quitaban su sitio a otros temas que tenía ya grabados, etcétera. He dejado muchos temas de lado, ideas y canciones enteras que no van a salir en el disco porque creo que es bueno que DEATH sea un disco de tránsito, si bien MIRROR ya se desviaba un poco de la línea más tradicional. 

Supongo que ha habido un montón de nuevas influencias este último año que han acabado de hacerme querer que King Cayman vaya un poco más allá del garaje punk, que aunque no deja de ser mi género raíz; he intentado acompañar en este álbum con otros muchos componentes: es un disco mucho más "pop" (melódico), pero mantiene sus ruidos y distorsiones y la baja fidelidad marca DIY que, más que una elección, como ya dijisteis vosotros es una imposición. En fin, cada uno de los diez temas es de su padre y de su madre. Yo lo llamaría "KnifePop" o simplemente "LoFi". 

DEATH continúa la evolución de MIRROR, dentro de mis limitaciones como monobanda y sin dejar la estructura del directo, intento buscar un sonido que me parezca original y con el que esté a gusto. Para este nuevo disco he picado mucho de synth punk, pop disco, y post punk. Más oscuro, más poppy. Incluso hay un tema que sólo tiene bajo



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martes, 3 de noviembre de 2015

Under-Underground: Una introduccion a las Monobandas

Foto: www.vintag.es

Hoy he venido a hablaros de esa esquina oscura del rock and roll underground llamada “Monobandas”. Esa especie de configuración según la cual una persona se sube absolutamente sola a un escenario a tocar más de un instrumento para goce y disfrute (y sorpresa, muchas veces) del público asistente. 

Yo no he venido aquí a hablar de mi monobanda, King Cayman, si no a hacer un decálogo para inexpertos en el tema de lo que yo considero las diez monobandas perfectas para engancharse al género y empezar a adentrarse en la caverna más "underground" del "underground" o como decían los Pennycocks: DOWN THE UNDERGROUND.

Por supuesto, no voy a incluir las monobandas “de manual”, creo que todos somos lo suficientemente mayorcitos para saber quiénes son Hasyl Adkins, Reverend Beat-Man, Bob Log y Dead Elvis, King Automatic, etc... Vamos a hablar de lo nuevo que se está haciendo y que tiene ese toque fresco de los dos mil y pico. 

Conviene que empecemos esta lista desde los artistas más fieles al estilo “tradicional”con influencias rock, psychobilly, garaje 60’s y terminemos en Grunge, Garage moderno o incluso cumbia.

Procedo a enumerar:


Francés, casi veinticinco. Este señor (o joven) empezó sus andadas allá por 2013. Su sonido es la introducción perfecta a los orígenes de las monobandas: voz distorsionada, armónica, sonido crudo, guitarra grasienta, ritmos frenéticos. Sin duda apóstol del Rockabilly, del garaje más sucio y peleón (esa peñita a la que los Kinks no miraban a la cara en los callejones londinenses) y, como el propio nombre indica, del dogma primitivo.

Sus canciones orbitan temas de trascendencia real como lo es la comida grasienta y las salchichas, demostrando así que las temáticas musicales de las monobandas exploran lo más interno del sujeto. Doy fe que Mumblin’ Caveman es una de las personas más adictas a la comida basura que he conocido en mi vida. En directo, se presenta con bombo a la diestra, y una especie de maleta de madera que hace de caja a la siniestra. Un figura, sin duda.




Bien, ¿quién no ha querido alguna vez que un licántropo se lleve a él/la imbécil de la fiesta y le devore despiadadamente las tripas en el sofá del salón? Este monobanda mallorquín es lo más cerca que vais a estar de ese agradable sadismo de Serie Z. Hombre Lobo Internacional empezó como un proyecto "freak" monobanda consistente en organizar conciertos tan sólo en Luna llena. Para bien o para mal, la fama se le ha ido de las manos y puedo afirmar con seguridad, que Hombre Lobo Internacional ahora toca hasta en Pascua si hace falta.

Producto nacional, este tiarrón de dos metros se embute en su frac de purpurina y armado de bombo caja y charles y una preciosa Rickembacker distorsiona el sarao y anima a los más rezagados. Mantiene viva la esencia primitiva del espectáculo monobanda. Con un sonido nuevamente cercano al rockabilly, con tintes psychobilly y una pizca de Cramps; sus homenajes a estos últimos, Hank Williams y Hasyl Adkins hablan por sí solos. Es un "showman" con todas las letras.

Ojito al título. Sí, es una amenaza.





Si este tío está en esta lista, no es porque yo crea que viene bien darlo a conocer, ni porque sea un músico emergente: Tumba Swing será recordado como el padre del movimiento monobanda patrio. No sé (ni quiero saber, en realidad) si hubo alguien antes que él, pero seguro que no habrá ninguno como él. El eterno espejo al que mirarse tiene incontables años de carrera musical a las espaldas y es, sin duda, el monobanda que mandaríamos a Eurovisión si algún día hubiera que hacer semejante locura.

Rock pantanoso y garaje sucio comulgan en su sonido. Todo ello pasado por ése filtro folclórico que le da a sus temas un no sé qué que qué se yo. ¿Flamenco? ¿Rumba? ¿O todas las anteriores? Sus conciertos parecen monólogos o sus monólogos parecen conciertos. Mira, no sé qué hay ahí que lo hace único. Será su tupé perfectamente desordenado, sus pintas de artista de la posguerra o la labia oratoria que despliega en sus conciertos. Lo único que sé es que el bardo de las cloacas aúlla que da gusto.

¿Todavía no sabes quién es? 





Si sois personas razonables, a estas alturas os estaréis preguntando: Cielo santo, ¿es que no hay ninguna mujer monobanda? Pues sí, hay pocas, pero existen. Y de todas, mi favorita con diferencia es Becky Lee. Soldada de ese paraíso del garaje underground llamado Voodoo Rythm, Becky Lee viene del otro lado del charco con varios trabajos bajo el brazo y ha girado varias veces por nuestro viejo continente. No es moco de pavo la señorita.

Por si se le quedase corto ocupando los pies con bombo y hihat, acompasa (de una forma que yo, si no la hubiera visto en un vídeo, la habría considerado imposible) los rasgueos de guitarra con mandobles a un timbal base. Esta mezcla desemboca en un sonido cavernario, nostálgico; a ratos dramático, a ratos duro y seco. ¿Rockabilly? Sí. ¿Garaje? También. Y algo más que sólo lo puede hacer Becky Lee. 

La Wonderwoman del género:




Creo que a este tío lo voy a seguir reivindicando hasta después de morirme. Injustamente olvidado en el cajón de las monobandas desconocidas, no es precisamente una novedad (lleva muchos años dando guerra y prácticamente sólo en Suiza). Pero su grado de anonimato me da carta blanca para incluirle aquí. Y es que, a pesar de que el mundo no le mira, sigue en activo: el año pasado sacó nuevo trabajo. También con la deseada Voodoo Rythm.

Escuchando su música me vienen a la cabeza desde el Jon Spencer Blues Explosion más salvaje hasta (llamen a la enfermera) un amago de Marilyn Manson recién regresado de una rave. Las guitarras de este tío parecen láseres en el centro de la sien. Por si fuera poco, se sube a escena con esa pinta de vendedor de perritos que te va a rajar el cuello en la esquina. Duro, sádico, salvaje e, inexplicablemente, desconocido. 

Por favor, que alguien haga justicia por este prodigio.




La juventud siempre ha sido una patada en los huevos al rock and roll. Nos joda o no, los niñatos que ahora se comen los mocos algún día reinventaran la forma de tocar la guitarra eléctrica. Sin pasarnos tres pueblos, pero tampoco exagerando, este chaval supuso una ruptura en su día con la forma de entender el género. Y duró poco (actualmente es un dúo, el fatal destino que les espera a muchas monobandas), pero duró en gloria.

Dentro de esa cosa maravillosa que llamamos fuzz y de esa otra cosa que parece que patentó Kurt Cobain llamada chorus, se puede encontrar un punto medio con lo que hace Burnside Eleven. Canciones oscuras, sucias. A ratos gruesas y con un toque stoner, a ratos melancólicas y oscuritas. Perfectas para salir a pegarle puñetazos al panadero o para colgarse de una viga. ¿Para qué más?

Esto quedaría de lujo en “Sólo contra todos”.






Si hablamos de grandes pérdidas del género (en forma de dúo), tengo que admitir que la que más me dolió fue la de Paul Jacobs. Este menda es un canadiense dibujante de cómics y que pasa las horas entre porros y dibujos de los Simpsons (¿recordáis esa intro macabra y psicodélica de los Simpsons que se hizo viral? Pues tal cual). 

Por si no fueran pistas suficientes, su sonido evoca la delgada línea entre tirarse al sofá a tripar salvajemente, o animarse a bailar como un descosido. Ecos, distorsiones lejanas, guitarras que vienen y van. Y parece que el ritmo no se acaba nunca. Si de algo tengo que estar eternamente agradecido a Paul Jacobs, es de haberme descubierto las maravillas del delay. De eso y de una auténtico portento de tema como es Waiting for the Grave.

¿Una caladita?




Este fichaje es nuevo, nuevo. Recién salido del horno. Hace un año nadie sabía que este tío existía. Luego apareció y ahora no sabemos de dónde ha salido. Sí, de algún lugar de Francia, pero más allá de eso. ¿Quién si no él combinó de forma tan perfecta el surf y el fuzz en el panorama de las monobandas?

Ya he dicho surf. Y todo lo que eso conlleva: delays, ecos, "coritos", voces de pito. Nos encanta esa mierda. Si algo hemos aprendido en los últimos cinco años de música alternativa es que las voces de falsete tienen que ser reivindicadas. Y por si fuera poco, de repente te arranca con unas patadas al crash que te dejan los oídos zumbando.

¿Suficiente? Dime tú.



Sé lo que estás pensando. ¿Quién ha invitado a éste pavo a la fiesta? ¿Qué coño hace este menda aquí? Todos sabemos que hubo vida antes de "Manipulator" (esa obra maestra), pero hay que escarbar hasta lo más profundo para encontrarle el sitio a Ty Segall en esta lista. Cuando Ty Segall tenía veinte kilos menos tocaba en formato monobanda. Y, mírame a los ojos: creo que compuso un álbum brutal. Y ese álbum es el "self titled" que le sacó Castleface en 2008.

En fin, no empecemos todavía a chuparnos las pollas. ¿Hay temas trampa con baterías de verdad? Los hay. Pero vayamos a los temas fundamentales. “Pretty Baby You’re so Ugly”, “Untitled” u “Oh Mary”. Joder, ¡joder! ¡Este tío estaba haciendo hace siete años! Bueno, gracias a Dios Ty Segall se montó una banda después y así nos dejó este mundillo a los anti-guays. Pero, insisto, de vez en cuando conviene echar un ojo a ése disco. Y flipar.

Aquí la prueba fehaciente:


Te contaré un secreto: hay una disputa eterna en la mafia de las monobandas sobre lo que es y lo que no es una monobanda. En realidad son cosas de puretas, como en todos lados. Y los hay que se tirarían de los pelos y cometerían el craso error de dejar a este tío fuera de esta lista. Pero tú y yo, como somos razonables, vamos a ir al concierto de Rolando Bruno y vamos a empezar a bailar desde el minuto uno hasta hacernos harina los huesos.

Rolando Bruno es ése profeta del Dios Underground que nos ha traído la cumbia a los circuitos más macarras. Cielo santo, ¡ya era hora de que alguien lo reivindicara! Porque mira, tu entras y ves a este señor con su traje de purpurina, bailando con la guitarra (de vez en cuando se le escapa alguna patada voladora a lo Bisbal) y todas esas luces de neón haciéndole chiribitas en la cara. Y entonces te olvidas de lo que es y no es una monobanda y no puedes parar de bailar.

Las normas están para saltárselas.



Y esto NO es todo. Por supuesto, el universo de las monobandas es inabarcable y estoy seguro de que hay cientos de miles de monobandas increíbles surfeando el internet. Grand Gurú, Wasted Pido, The Blues against Youth, Pat Pend, The Rag n Bone Man, Molly Gene…

Pero este es mi top ten personal que recomendaría a cualquier iniciado. Así que si has leído el artículo hasta aquí y te has escuchado todos los ejemplos, sólo te diré que espero que sigas escarbando en la interminable zanja que es el underground. Porque aunque el circuito monobanda sea pequeño, hay verdadera gente que puja por ello, Dead Music Roma es un grandísimo ejemplo, una promotora exclusivamente dedicada a las monobandas llevada por un tío fantástico que lucha por el género, así que, quién sabe. Igual podrías montarte una. Porque, como dice Bob Log, “todos deberíamos tener una monobanda”.


Daniel "King Caiman" 

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